CONTROL DE LARVAS DE CURCULIÓNIDOS (CABRITO)
CATEGORÍA DEL ARTÍCULO | PLAGAS

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En los últimos años se ha visto un aumento de reportes de ataques de cabrito del ciruelo (Aegorhinus nodipennis), el cabrito de la frambuesa (Aegorhinus superciliosus), el cabrito de los frutales (Asynonychus cervinus), el gorgojo de la frutilla (Otiorhynchus sulcatus) y el burrito de la vid (Naupactus xanthographus).

Una de las especies de burritos al que se le debe prestar atención corresponde al cabrito del ciruelo (A. nodipennis), insecto nativo que infecta los huertos desde agosto hasta marzo, manteniéndose activo prácticamente todo el año y durante la fase productiva de las plantas. Se ha detectado su presencia mayoritariamente desde el Biobío al sur.

Considerando las características biológicas específicas de estas especies, especialmente la gran resistencia a los insecticidas que presentan los adultos y su capacidad de hibernar, es que las estrategias para su control deben concentrarse en atacar los estados larvarios de estas especies.

Lo más conveniente es centrar la aplicación de productos para su control durante la época de mayor emergencia de las larvas, entre los meses de febrero y marzo.

Estudios en un huerto comercial de arándanos de la variedad Brigitta en la región del Biobío fueron llevados a cabo mediante la utilización de productos químicos en riego (Buzzetti y colaboradores, 2019). El tratamiento contra larvas se llevó a cabo al detectarse una plena eclosión de huevos en el suelo, concentrándose la aplicación de los productos en los primeros cinco centímetros de suelo.

Los tratamientos utilizados en este caso incluyeron el Diazol ®50 EW (diazinon 50% p/v emulsion aceite en agua), Rugby® 200 CS (cadusafos 20% p/v formulación suspensión en encapsulado) y Starkle® 20 SG (dinotefuran 20% p/p granulado hidrosoluble). Para cada uno de ellos se evaluó su efecto hasta los 35 días post aplicación, revisando la presencia de larvas muertas en un radio de 50 cm alrededor de la planta.

A nivel de suelo Diazol ®50 EW presentó un control estable durante al menos 28 días, similar a lo obtenido con Starkle® 20 SG. Rugby® 200 CS, por 45 días post aplicación logró una actividad insecticida en el suelo. Un efecto positivo adicional encontrado en el tratamiento con Starkle® 20 SG, fue la disminución en la aparición de nuevas galerías en plantas ya infectadas, lo que hace inferir un efecto durante la ingesta de las larvas.

Una alternativa al control químico, especialmente para huertos orgánicos donde el uso de este tipo de productos se ve imposibilitado, es la aplicación de un control biológico para el tratamiento de este tipo de plagas. Productos basados en hongos entomopatógenos se encuentran certificados para su uso contra el cabrito del maitén, el cabrito de la frambuesa o el Burrito de la vid.

Avances en el control biológico de estas especies se han realizado mediante el uso de nemátodos entomopatógenos. A escala mundial, este tipo de organismos han sido ampliamente utilizados debido a su amplio rango de huéspedes, siendo capaces de buscar activamente a su presa, lo que permite el control de insectos que se desarrollan en el suelo. Son además inocuos para los vertebrados y plantas, fáciles de propagar y almacenar, compatibles con los insecticidas y sin impacto para el medio ambiente.

Ensayos con especies del género Steinernema han sido realizados con éxito por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) para el control de plagas como el cabrito o marinero (Aegorhinus superciliosus), el capachito de los frutales (Naupactus cervinus), el gorgojo de los invernaderos (Otiorhynchus sulcatus) y burrito de la vid (Naupactus xanthographus), con buenas proyecciones en la realización de un producto formulado para el control de este tipo de plagas.

 

scorrea@anasac.cl
camilo.palma@fmc.com